Podcast. Episodio 005. Entrevista a Rafa Moya, copywriter

Programa emitido el 05/02/2021


Todas las entrevistas | Puedes escucharlas también en Apple Podcasts | iVoox | Spotify | Google Podcasts | Amazon music y en otras plataformas buscando por «Detrás del teclado» o con este RSS


Introducción

Hoy estaremos con Rafa Moya, copywriter y Señor de KinderIn®.

En esta entrevista, además de conocerle mejor y saber qué proyectos tiene para este 2021, descubrirás:

  • Qué consejo debes rechazar cuando decidas salir al mercado como freelance, y cómo puedes reconducirlo si diste mal el primer paso.
  • Cómo diferenciarte, incluso en el mercado más saturado.
  • Por qué estás mirando las métricas equivocadas para evaluar el éxito de una campaña, y cuál debe ser tu primer objetivo si tienes una lista de suscriptores.
  • Por qué importa la creatividad en el copywriting, incluso aunque defiendas que no tiene importancia.
  • Cómo el principio de Pareto afecta también a la formación que necesitas para ser copywriter.
  • Por qué la mayoría de gente tiene la estrategia equivocada en LinkedIn (o en cualquier red social).
  • Qué ventaja tiene el libro en papel sobre el digital (aunque trabajes en el mundo online).


Personas y referencias citadas

Copywriters

Otras personas

Libros

(ver las notas al pie)

  • Breakthrough Advertising, de Eugene Schwartz (editor que tiene los derechos).
  • The Boron Letters, de Gary C. Halbert (Am*).
  • How To Make Maximum Money In Minimum Time, de Gary C. Halbert (Am*).
  • Estoy pensando en dejarlo, de Iain Reid (TTL) (Am*).

Otras referencias

monomalista.com


Para saber más de Rafa Moya


Transcripción de la entrevista

Despliega el texto

Michel Toumi: Buenos días, Rafa, gracias por acompañarme hoy para enseñarnos qué hay detrás de tu teclado. 

Rafa Moya: Hola, buenos días. Encantado de estar aquí. Siempre he querido decir esto, en un podcast, «encantado de estar aquí delante de ti y de tu audiencia», y nada preparado para desvelar todos los secretos del copywriting y que me tiren fajos de billetes a la cara [risas]. 

Michel Toumi: Quien quiera saber sobre ti lo tiene tan difícil como averiguar qué hay dentro de un huevo Kinder, sin abrirlo. Si queréis saber de qué va esto, tendréis que visitar su perfil en LinkedIn. Pero ya que te tenemos hoy aquí, cuéntanos tu historia. ¿Cómo te convertiste en copywriter? 

Rafa Moya: Soy un tipo un pelín introvertido, no me gusta dar la nota. Es uno de los principales obstáculos que te encuentras cuando quieres empezar en Internet, porque Internet es marketing, es darte a conocer, es venderte. Es algo también inherente al tema de los copys. Somos un poco introvertidos, la mayoría, y yo probablemente el que más. ¿Cómo empecé? Bueno, pues lo típico. Hace ya muchos años empecé estudiando psicología, esto es algo que no mucha gente sabe, no sabía que quería hacer. Luego esto cobró sentido porque, después de estudiar psicología y dejarlo (estudié dos, tres años y lo acabé dejando), descubrí que la parte que me gustaba de la psicología es precisamente la del marketing, en la que he acabado.

Tras dejar aquello tiré por el mundo de las tecnologías de la información, y estuve mucho tiempo trabajando en temas de informática, soporte técnico personalizado, por teléfono, por email, en persona y demás. Era un trabajo que odiaba. Es terrible, es lo más alienante y aburrido del mundo y desagradecido. Los que trabajan en este tema en informática lo saben bien. Y bueno, llegó un momento en que el trabajo me absorbía mucho, y no me daba tan bien como para vivir, cuando ya supe que iba a tener familia. Entonces tuve que pensar en alternativas. Y aunque yo he estado en Internet como webmaster, aprendí a hacer webs allá por el año 2000, siempre he sido redactor, he tenido mi propia web y he creado artículos y demás. De hecho, lo que yo siempre hubiera querido ser era el típico redactor gafapasta de pelis y videojuegos y esas cosas. Yo vengo de ahí, de ese mundillo. Estuve cerca.

Entré en el copy por el típico curso que vende a masas la vida del copywriter. Me captó y vi que era una buena oportunidad en ese momento para introducirse en el mundillo del trabajo online y aprender qué era copywriting, y lo pagué caro. Ese tipo de cursos que te cobran un pastizal por descubrirte lo que es el copywriting, son muy caros, mucho más caros de lo que realmente luego te dan. Pero bueno, entré por ahí, hice contactos. Luego, poco a poco, me fui envolviendo más en el mundillo del copy. Hice otros cursos. Seguí la típica ruta habitual que mucha gente sigue ahora de entrar por un curso masivo, luego acabar en listas un poco underground, que ya no son tan underground, ahora ya son súper famosas, como por ejemplo la de Isra. También hice sus cursos, me seguí formando por mi cuenta, compré libros, lo típico. Así hasta que llegas ya a mercados internacionales, sobre todo el americano, en general cualquier mercado anglosajón, y te empiezas a formar por tu cuenta y te empiezas a dar cuenta de todo lo que tienes que escribir y todo lo que tienes que sudar para ser de verdad un copywriter que se gana la vida por sí mismo. Esa es mi historia. 

Michel Toumi: ¿Cuando ya hiciste ese periodo formativo, cómo saliste al mercado? ¿Cómo conseguiste estos primeros clientes? 

Rafa Moya: Salí al mercado de forma equivocada, porque como yo sabía hacer webs, era diseñador, pensé que ¿por qué renunciar a mis habilidades como diseñador y como copywriter cuando podía vender las dos cosas? Pero esto es un error. Si tú te lanzas, al menos para mí, yo lo vi claro, después de un tiempo fue cuando cambié al copywriting. Cuando tú te lanzas como freelance al mercado y vendes paquetes de servicios integrados muy diferentes, como por ejemplo puede ser el diseño web y el copy, o podría ser SEO y copywriting para cartas de ventas, o diseño gráfico y copywriting. Aunque diseño web y copy se ven unidos de forma muy natural, cuando un cliente te llega a ti, no lo percibe así. El cliente está buscando normalmente un especialista. Cuando quiere un paquete global va a un servicio tipo agencia. ¿Por qué? Porque en una agencia hay especialistas para cada cosa, pero si te posicionas en el mercado, como «soy un especialista en todo lo que hago», y te vendo diseño web, diseño gráfico de logos, copywriting, te vendo que te hago el SEO, publicidad en las redes… Al final no eres especialista de nada, eres un «maestro liendres», como dicen en mi tierra, que de todo sabe y de nada entiende. El cliente que te llega a ti, no acaba confiando en ninguno de tus servicios, realmente. Puedes trabajar para un cliente, y de hecho hice algún trabajo, pero era gente que me conocía o que venía recomendada. Pero fue sin duda una mala decisión. El principal responsable de aquello fui yo, pero también me alentaban en el curso en el que empecé a descubrir qué era esto del mundillo online, ser freelance y copywriter. Y sin duda era una mala idea. Es decir, no sales a la realidad del mercado cuando terminas uno de estos cursos. 

Michel Toumi: Y ¿cómo recondujiste esa situación? 

Rafa Moya: Separé un poco mis dos facetas. Dije «me gusta el tema del diseño web». Voy a lanzar un proyecto para diseño web y lo voy a vender con copywriting. Y por otro lado, me seguiré formando como un copywriter más, hasta que vea que puedo tirar por esa vía, única y exclusivamente. Entonces lo que hice fue transformar mi web de diseño + copywriting, simplemente en una web de diseño, pero la vendía a saco con copywriting de respuesta directa. Yo no tenía portfolio, no tenía movidas de estas típicas que se ven en un diseñador. Yo tenía una lista de correo, una página donde te vendía una lista de correo, una página donde te vendía el diseño web, pero tirando por la vía completamente opuesta a lo que se demandaba en el mercado en ese momento.

Lo que hice fue utilizar el copywriter para diferenciarme y vender diseño web como casi nadie lo estaba vendiendo en ese momento. Por ejemplo, en diseño web la moda es hacer webs con Elementor. Acababa de salir, cuando yo me lancé con esa web, el maquetador integrado de WordPress, Gutenberg, que todo el mundo odiaba porque era muy precario. No era tan fácil hacer webs con él como con Elementor, que era arrastrar y soltar, te daba la huella prácticamente hecha… Con Gutenberg te lo tenías que currar. Yo siempre he sido muy de WordPress, y me gusta Gutenberg. Cuando monto una web casi todo lo hago en Gutenberg, no necesito más, y además la web es mucho más rápida. Entonces me dije «soy diseñador web y solamente hago webs con Gutenberg, hago webs minimalistas con Gutenberg, no utilizo Elementor». La típica estrategia de hacer todo lo contrario de lo que está haciendo todo el mundo. Si todo el mercado va para un sitio, la mayoría de la gente normalmente piensa «tengo que ir yo allí también, porque es lo que hace todo el mundo, voy a competir allí». Pero en realidad es una desventaja tirar por esa vía. Sin embargo, si vas por donde no está yendo nadie, encontrarás menos clientela, menos gente que quiere hacer las cosas como tú las planteas, estás casi solo. Aunque te quede un 1% del mercado, es una barbaridad de mercado para ti. Y entonces me empezaron a caer más encargos de maquetación en Gutenberg. La gente que quería una página o un artículo maquetados en Gutenberg porque no querían utilizar Elementor, me llegaba a mí. 

Michel Toumi: ¿Y sigues con esa vía? 

Rafa Moya: No, no esa parte ya la abandoné. A medida que me seguí formando en copywriting, decidí que dejaba la parte de diseño web y me iba a dedicar más a escribir, que me gustaba más. Entonces fue cuando lancé mi nuevo proyecto. 

Michel Toumi: ¿Y tenías dos listas separadas, la lista para promocionar los servicios de diseño y la de copy? ¿O acabaste fusionando las dos? 

Rafa Moya: De hecho, tenía más de dos [risas]. Tenía la lista de diseño, estuve un tiempo enviando emails a mi lista de diseño web. Luego tenía otros proyectos experimentales que monté por ahí, minimalismo y más historias, que no he abandonado todavía del todo y que está un poco relacionado con lo que estoy haciendo como copy. Tenía suscriptores en unas listas, en otras, en la de diseño, en la nueva que tenía dedicada exclusivamente al copywriting y al marketing de respuesta directa. Al final lo que hice fue fusionarlas todas. Oye, me dije, tengo el consentimiento de todo el mundo. Las voy a fusionar en una única lista y a dedicarme a enviar emails ahí. Así, en lugar de estar enviando muchos emails en listas separadas, me centré en una lista, y durante gran parte del año pasado estuve enviando un email diario. 

Michel Toumi: Eres un copy al que le gusta explorar nuevas técnicas. Creo que además con una personalidad muy bien definida. Esto lo podemos ver en cualquier pieza que escribes, lo podemos ver en tus listas; en varias listas, porque tienes una lista en la que uno se puede suscribir, pero luego tienes una lista que le podríamos denominar lista VIP [risas]. ¿Cómo funciona esto? 

Rafa Moya: Yo siempre he trabajado prospectando clientes por mi cuenta. Cuando tú tienes una lista de correo, si vas a esperar todo el día a que te llegue trabajo a través de la lista de correo, si no eres un tío tremendamente popular, con miles y miles de suscriptores, nunca va a pasar nada. Cualquiera que te venda eso te está vendiendo «Alicia en el País de las Maravillas», no va a pasar. Por eso yo trabajaba también por mi cuenta con clientes que yo mismo prospectaba. Había veces que estaba ocupado, bien por clientes que me llegaban por referencia, o bien por clientes que había conseguido yo, o por recomendaciones de otros clientes con lo que ya había trabajado, y entonces decía «vale, en este momento no puedo porque estoy trabajando». Así que lo que ofrecía era la oportunidad de inscribirte en una lista de correo secundaria únicamente para «potenciales clientes», gente que ya sabe que le gustaría trabajar conmigo en algún momento. Te apuntas ahí, y yo cuando tenga un hueco en mi agenda, te envío un correo y te digo «oye, que voy a estar disponible desde aquí hasta aquí, el que quiera contar conmigo para un proyecto me puede contratar ahora y te ofrezco esto, esto y esto». Y para eso utilizaba esa lista secundaria. Ahora mismo la tengo un poco en segundo plano, porque este año voy a reestructurar muchas cosas y aunque probablemente a todos los que en su momento entraron ahí les haga algún tipo de oferta / regalo, en principio no estoy utilizando nada este método en mi nueva lista de correo en 2021. 

Michel Toumi: ¿Es tu principal fuente de captación ahora mismo la lista, verdad? 

Rafa Moya: Sí, se podría decir que sí, mi principal fuente de captación. También me entra gente a través de LinkedIn, que luego va a mi web y es cuando decide contactar conmigo, pero primero ha pasado por LinkedIn. También las típicas recomendaciones de clientes que ya han trabajado contigo, que cuando les llega otro cliente suyo que necesita redacción publicitaria te recomienda a ti, o contactos que tienes en el mundillo, comunidades de emprendedores.

Michel Toumi: ¿Qué métricas son las que sigues principalmente para evaluar el éxito de tus campañas? 

Rafa Moya: Pues las métricas precisamente que no son medibles numéricamente en la herramienta de email marketing. Para mí eso es lo menos interesante. Yo, en temas de email, creo que tu objetivo debe ser siempre conseguir que el receptor de tus correos los quiera abrir por el remitente, porque vea tu nombre, ese debe ser tu objetivo. Más allá de asuntos buenísimos para que abran el email, o su contenido, que también, por supuesto, deben estar bien, precisamente es lo que te ayuda a conseguir el objetivo de que los receptores de tus emails lo abran simplemente porque vean «es de Rafa. Lo voy a abrir. A ver qué es lo que me cuenta, a ver qué locura me dice hoy». Ese es el principal objetivo. Para mí, lo más interesante son las métricas no directamente observables por números, sino la respuesta de la gente.

O la gente que se borra cuando envías un correo. Cuántos se borran. Todo eso te dice mucho más que «has tenido un 67% o un 34% de aperturas». Importan las métricas observables por ti, en cuanto a reacciones de la gente, porque por cada persona que te responde y te dice algo, seguramente hay otras 40, 50, 60 personas que querían haberte enviado una respuesta, pero no lo han hecho por lo que sea, por timidez, porque pensaban que no podían aportar nada, porque no le han motivado lo suficiente como para realmente responder, pero lo han pensado en su cabeza, a lo mejor han dicho, «a este tío le diría cuatro cosas», y lo han pensado, pero no se han molestado en hacerlo. Pero a lo mejor una persona sí. Y eso es un indicativo siempre muy grande de que tu correo llega a la gente, y según lo que te digan te puede dar pistas. Y el tema de que la gente se borre también te da mucha información. Por ejemplo, cuando la gente se borra de tus correos cuando envías un correo no tiene por qué ser necesariamente malo. También puede ser porque eres aburrido, puede ser porque no cuentas nada interesante para tu audiencia. Pero también puede ser que no estés captando a la audiencia a la que apuntas, a la audiencia adecuada, que tu página de captación no esté atrayendo a la gente que tú quieres. Puede ser que tus correos estén polarizando bien. El copywriting es un poco polarizar, seleccionar, curar a tus clientes y cuando la gente se borra también significa que lo estás consiguiendo. Significa que ese tío o esa tía no está en sintonía con lo que tú dices. No es el tipo de cliente que buscas, y se borra. Es estupendo. Porque dejas de pagar equis dinero por una base de datos que te cuesta mantener de gente que no te iba a comprar nunca en la vida.

Por eso tu objetivo final debe ser curar la lista de gente que conecta contigo y que abre tus correos simplemente porque ve que eres tú. Como un amigo que recibe un correo tuyo y lo abre porque eres tú, le cuentes lo que le cuentes, y le pongas en el asunto lo que sea. Eso para mí son las métricas en el marketing más importantes. 

Michel Toumi: Hablabas de polarizar, a ti te gustan los debates, así que te voy a proponer uno. ¿Qué opinas de si hay que ser creativo o no en el mundo del copywriting? 

Rafa Moya: El famoso debate de la creatividad en el copy. Hay como dos bandos: la gente que te dice, «no necesitas ser para nada creativo, sólo tienes que seguir estas instrucciones, estas plantillas o estos principios básicos de la conducta humana universales y ya está. Creatividad, ¿eso para qué? Normalmente el que te dice eso es porque te está vendiendo un curso [risas], y lo que le interesa es que el curso lo compre cualquier persona, se considere creativa o no. Pero en el copywriting y en todo necesitas asociación de ideas. La asociación de ideas es creatividad. La sociedad humana es creatividad. Hemos llegado donde hemos llegado porque alguien ha sido creativo para juntar dos ideas o venir con una idea nueva. Y claro, hemos llegado a un punto en el que es muy difícil venir con algo nuevo. Casi nadie sale con algo nuevo, simplemente junta dos cosas, pero eso también requiere creatividad. Creatividad no necesariamente es crear algo de la nada y ya está. Incluso para vender la idea de que no necesitas ser creativo en el copywriting, tienes que ser creativo. Porque ya está todo tan saturado que para vender ideas como ésta, tienes que ser creativo en la idea de transmitirla. Y si tú vas a empezar como copywriter, incluso aunque no quieras transmitir eso, o decir que eres muy creativo en tu forma de escribir, vas a necesitar la creatividad para posicionarte en el mercado del copywriting y del marketing, porque está saturado, es todo igual. Vas a necesitar ser creativo tú mismo para encontrar tu hueco. La creatividad es probablemente lo más importante en el copy. Y luego a parte, si no quieres sonar como todo el mundo, también vas a necesitar ser creativo. 

Michel Toumi: A veces también se habla de que cualquier persona que sepa escribir podría ser copywriter. Aquí a los invitados os pregunto siempre, si sólo tuviésemos dos características principales en un copywriter, saber escribir y saber vender, solamente estas dos. ¿Qué porcentaje le darías a cada una? 

Rafa Moya: Eso claramente es principio de Pareto, puro y duro. Un 80% vendedor, 20% escritor. Ahora bien, puedes suplir carencias aumentando un poco el porcentaje de una y otra, pero más o menos yo creo que ese es el balance ideal. Eso es muy parecido a lo del tema de «si sabes escribir, si sabes aporrear cuatro cosas en un teclado, puedes ser copywriter.» Es un poco parecido a lo de «no necesitas ser creativo». Te están vendiendo un curso, lo que quieren es que eso no te frene. Lo que quieren es que pienses que cualquiera puede serlo, y lamentablemente no es así. Yo nunca podré ser un ingeniero agrónomo o algo así, porque me muero de aburrimiento y probablemente mi cabeza no piensa de esa manera. Y el tema de ser un vendedor o un escritor es así. El copywriting es venta por escrito, para introvertidos, nuevamente. Entonces necesitas saber vender. ¿Se puede aprender a vender? Por supuesto, se puede aprender a vender, igual que se puede aprender a escribir. Vas a poder compensar un poquito, si se te da especialmente bien vender, pues menos bien vas a tener que escribir, y si no se te da tan bien vender, pero escribes muy bien, puedes compensar el tema de la venta. Y cuando digo escribir muy bien, no me refiero a escribir un ensayo o un poema a lo Espronceda, sino que se te dé muy bien desenvolverte con el teclado, que tengas un perfecto dominio del lenguaje en el que vas a escribir, y que eso no te asuste, que te manejes bien, que te vengan rápido las cosas a la cabeza y las escribas, que te sepas expresar perfectamente por escrito. Luego ya tendrás que aprender las técnicas que se utilizan en copywriting a la hora de escribir, que no son las mismas técnicas que cualquier escritor utiliza a la hora de escribir una novela de ficción. Pero básicamente es eso. Tienes que tirar más por el tema de aprender lo que es la venta, aprender cómo funcionan los resortes psicológicos de la venta, que decir yo «vengo del periodismo, me saqué un doctorado en física y tuve que escribir un huevo, se me da de vicio escribir un montón, puedo escribir sonando como el tío más culto del planeta». No, eso no te sirve para nada. Lo más importante es tocar los resortes psicológicos de la mente en lo que sea que escribas. Por eso digo que el porcentaje aquí de Pareto es ideal, y es un 80/20. 

Michel Toumi: Y en línea con esto, ¿qué recomendarías a alguien que empieza y que quiere ser copywriter. 

Rafa Moya: ¿Qué le recomendaría? ¿Fuentes? 

Michel Toumi: Fuentes, o la vía a seguir. Antes has explicado un poco un camino que elegiste, te tuviste que reconvertir, ahí ya has dado una orientación. Si quisieras especificar un poco más cómo alguien debería empezar en este mundo, ¿qué recomendarías? Y qué fuentes también. 

Rafa Moya: Sí, eso es un poco personal, pero yo, si ahora volviese atrás con todos los conocimientos que tengo, todo lo que he consumido, si quisiese empezar de cero, no sería muy original recomendando el libro Breakthrough Advertising, de Eugene Schwartz, que lo recomienda todo el mundo, es un poco como la biblia del copy. No es un libro barato. Si te vas a por las ediciones originales de hace 40 o 50 años, te puedes morir, es muy caro, a lo mejor 300 o 400 euros, pero puedes conseguir una reedición de la editorial que tiene los derechos, con la misma maquetación, todo el contenido igual, solamente cambia la persona que introduce el libro, por mucho menos dinero. Aún así es bastante dinero, no son 30 o 40 euros, es más. No sería muy original recomendándolo, porque es lo que recomienda todo el mundo. Pero no puedo dejar de decirte que merece mucho más la pena que comprar cualquier curso, escrito o digital en Internet para aprender copy, ya sea en inglés o en español. Aquí no discrimino el mercado español, es que no hay nada mejor que ese libro por el precio. Ese libro es de un copywriter que literalmente murió en el teclado escribiendo copy, murió en su mesa sobre el teclado, escribiendo copy. Vivió para el copywriter. El tío era un crack, uno de los mejores de todos los tiempos y plasmó todo su arte, todo lo que sabía en ese libro. Empaparte de eso es genial. 

Ahora, por recomendarte algo y salirme de la tangente y no decir lo mismo que de todo el mundo, en cuanto a libros, aunque es muy típico también recomendar The Boron Letters de Gary Halbert, a mí realmente el que me gusta de Gary es How To Make Maximum Money In Minimum Time (Cómo hacer el máximo dinero en el mínimo tiempo). Es realmente un recopilatorio de sus newsletters. Pero ¿por qué es interesante ese libro? No vas a sacar ninguna idea actual de él. Te habla del copy de hace muchísimos años, en una industria que era completamente diferente. Pero lo que lees de Gary ahí es cómo pensaba un copywriter, cómo piensa un copywriter. Un copywriter tiene que pensar siempre “out of the box”, un pensamiento no encorsetado en algo. Tú tienes que pensar fuera de ahí, irte por la tangente. Tienes que buscar la diferenciación siempre. Y leyendo ese libro entiendes un poco cómo es ese pensamiento, gracias a Gary. Aparte te enteras de muchas cosas de su vida loca y puede que saques alguna que otra idea genial para aplicarla en la industria actual. Esas serían las dos recomendaciones asequibles para todo el mundo. Más allá de que también puedes irte a la web de Gary Halbert y leer todo lo que tiene ahí gratis, lo que él solía escribir en su newsletter. También puedes irte a la web de Gary Bencivenga. Prácticamente lo que contó Gary, antes de retirarse en su web, es todo lo que cualquier marketer te vende después en el mercado, son las bases, las contó él. Con esos dos recursos, que son completamente gratuitos, y con estos dos libros tienes ya el 80% de las bases del copywriting, la venta y gran parte del marketing directo. 

Si tuviera que recomendar luego aparte algo más actual, yendo al mercado español en temas de newsletters y boletines, está muy bien leer a Nicolás Reyes y a Isra Bravo para aprender temas de polarización, para saber cómo polarizar con los correos a tu lista. Pero, es importante no confundir el tono y la voz que ellos usan, con el marketing de respuesta directa, pensar que el marketing de respuesta directa es algo canalla, agresivo, tremendamente polarizante. No tienes que caer en el error de imitarles y de calcar su voz, porque sonando así eres un marketer directo, no. Puedes estar haciendo marketing de respuesta directa y no estar polarizando a esos niveles. Lo que pasa es que polarizar es muy importante aprenderlo, y ellos dos lo hacen muy bien. Más allá de que te puedan caer mejor o peor, pero lo hacen muy bien y es muy interesante leerlos.

Y luego otras recomendaciones en temas de newsletter, por ejemplo Arturo García y Marina Díaz, uno es diseñador web y ella es psicóloga, y son geniales para aprender cómo hacer copy, sin parecer que haces copy [risas]. Si tuviera que empezar, yo me enfocaría en aprender eso gracias a los libros y luego ver rápidamente cómo alguien polariza en sus correos y cómo luego alguien escribe haciendo buen copy, sin parecer que haces copy. No es que tenga nada malo que alguien te lea y sepa que estás haciendo copy, no tiene nada de malo, pero te ayuda a saber escribir de manera más natural. 

Michel Toumi: ¿Cuál ha sido el perfil de tus clientes hasta el momento actual en estos algo más de dos años que llevas como copywriter?

Rafa Moya: Probablemente porque vengo del mercado del diseño web, la mayoría de ellos van por ese lado. Temas de diseño web, marketing online enfocado al diseño, al SEO, a la publicidad en redes sociales, a Google Ads, diseñadores webs, marca personal, web que vende servicios. Quizá porque vengo del diseño web me han empezado a entrar clientes en esa temática, digamos que es el perfil típico de mi clientela.

Casi como el que no quiere la cosa también me he especializado en páginas de captación de leads, porque me lo dice mucho la gente cuando llega a mi página web, a mi home para suscribirse a mi lista de correo. Quizá he hecho casi sin querer tantas que me he especializado en eso, pero no me encasillo en ninguna temática. 

Michel Toumi: Rafa, de todos estos proyectos que nos has comentado, ¿hay alguno que recuerdes con especial cariño por el reto que hubiera supuesto o por el resultado que conseguiste? 

Rafa Moya: Recientemente he hecho los textos para la web de un compañero diseñador, que me ha gustado bastante. El proyecto no era nada fácil, pero como vengo precisamente de hacer copy en diseño web y diseño gráfico, me ha gustado cómo ha quedado. No puedo decirte uno en concreto por temas de privacidad, no tengo los permisos de mis clientes para decir que yo he hecho sus textos.

Pero siempre he estado relativamente orgulloso de mi propia web como diseñador, que tengo ahí un poco aparcada, simplemente para enseñarla por curiosidad a algún cliente o por tema de portfolio, que es monomalista.com, si alguien la quiere ver todavía está por ahí online. Aunque es bastante distinta ahora mismo de cuando empezó, puedes ver un poco la estructura básica y cómo ver que con el copy puedes vender un servicio tan diferente, en teoría, como el diseño web, donde siempre lees las mismas cosas y casi todo el mundo parece que hace lo mismo y no se diferencia con los textos. Ese podría ser un gran ejemplo a recomendar. 

Michel Toumi: Para este 2021 tienes nuevos retos que has adelantado en tu lista. Este año será el año, como decías, que «saldrás de la cueva», y tienes varios proyectos rodando. Hay uno que está sin nombre, pero que ya has empezado a moverlo, un servicio exclusivo uno a uno con sólo 5 negocios. Cuéntanos un poco en qué consiste.

Rafa Moya: Como gran parte del año pasado estuve escribiendo a mi lista, me sirvió para conocerla mejor, me di cuenta de que la mayoría de gente de mi lista son emprendedores con negocios online, también copywriters, pero en definitiva son gente que le interesa más aprender copy ellos mismos, como inversión, como habilidad, que contratar a un diseñador. Hay gente que me ha contratado a través de mi lista y tengo muy buenas experiencias de los clientes que me han llegado a través de ella.

Pero me di cuenta de que la mayoría de la gente que está en mi lista, por algún extraño motivo, quiere aprender copy de mí. Y entonces con este servicio lo que hago, en lugar de estar vendiendo que me contraten mis lectores para que les escriba el copy, lo que les ofrezco es una vía de que lo aprendan directamente conmigo, uno a uno. Y como soy tan introvertido, no me gusta el vídeo, ni el audio, ni demás, a pesar de que me suelte un poquillo con el tema del podcasting, pues el email es ideal. Yo mismo he probado ese formato de coaching o asesoramiento, como lo quieras llamar, al final es una conversación por texto donde ayudas a la otra persona, le asistes, puede aprender contigo, puedes mentorizarla, puedes darle feedback, puedes corregirle lo que sea. Yo mismo he comprobado que está genial. Así que me decidí a ofrecerlo en la lista de correo. Y como lamentablemente es un servicio que no es escalable, depende completamente de mi tiempo, no me veo capaz de hacerlo con más de 5 personas si se me junta con un trabajo ese mes. Por eso he puesto el límite de 5 personas, que creo es lo que podría funcionar bien. Estoy probándolo, a ver qué tal responden mi lectores y si funciona y podemos conseguir cosas guays. A ver si en febrero ya nos ponemos a ello, es mi plan. 

Michel Toumi: Hablabas de tu carácter introvertido, has anunciado que también te quieres poner delante de un micro. 

Rafa Moya: Sí, de hecho, cuando decidí dedicarme a full a esto, allá por 2018, yo quería empezar con un podcast, porque ahora mismo es muy potente, una herramienta de captación de audiencia muy fuerte, y es interesante. Yo quería empezar haciendo un podcast, pero mi desconocimiento, falta de tiempo, posibles colaboraciones que surgieron por ahí, que luego han ido transformándose en otras cosas… Al final, nunca lo he hecho y me he acabado centrando simplemente en mi web y en mi lista, pero ha quedado ahí como un pequeño gusanillo que tengo. Ahora mismo no estoy tan seguro de querer hacer un podcast tradicional. Probablemente sí haga algún tipo de micro podcast de audio, o de vídeo o lo que sea, pero seguramente más adelante, y será privado. Daré acceso a los que están en mi lista de correo al proyecto, cuando decida bien cómo montármelo, y qué tipo de contenido crear.

También, recientemente, como comentaba el otro día en el correo, descubrí Clubhouse y quizá participaré alguna que otra vez por ahí, pero de momento no soy muy amigo de pegarme todo el día ahí en la red haciendo cosas, en las redes sociales. La única que trabajo, y entre muchas comillas, es LinkedIn [risas]. Bueno, corrijamos, KinderIn. No es que la trabaje. Sí, claro, mucha gente está ahí, muchos negocios, muchas empresas. Pero yo tenía claro que no iba a pasarme todo el día en KinderIn creando contenido para que la gente me lea y le dé un like. «Pues yo hago esto, yo hago lo otro, voy a tu perfil, te dejo una recomendación». Es un devorador de tiempo brutal. La mayoría de la gente pasa el tiempo diciéndose los unos a los otros lo que hacen, dejando comentarios para que el algoritmo de Linkedin, supuestamente, los muestre a mucha gente, pero yo creo sinceramente que es una pérdida de tiempo. Yo lo que hice fue: como estoy cuatro ratos en LinkedIn, hago cuatro cosas, creo mi perfil de LinkedIn únicamente para despertar curiosidad en quien sea que lo visite y que tenga claro que si quiere saber algo más de mí por equis motivo, va a tener que ir a mi web. Y ahí es cuando empiezo a hablarles en profundidad de lo que hago, y a tener una conversación con ellos que será más tarde vía email. Así, sí creo que puede merecer la pena no sólo LinkedIn, sino cualquier red social. Utilizarla como una primera parte del embudo que vaya tu verdadero negocio. Pero si estás pensando realmente en que tu negocio se va a basar en pasarte todo el día en las redes sociales comentando esto, comentando lo otro, estás perdiendo el tiempo. Si por lo que sea te conviertes en un gurú en una red social, tienes 5-10 mil seguidores, vale, eso sí es monetizable y puedes llevar a esos seguidores a otro lugar, porque son muchísimos. Si quieres invertir en pegarte muchos años para conseguir eso, para luego tener que acabar vendiéndoles llevándolos a otro sitio,  yo prefiero empezar directamente como «mira, yo hago esto, si quieres conocerme ve aquí» Por eso lo único que he trabajado de momento es el perfil de LinkedIn, y poco más. Trabajado entre comillas, porque eso lo hice en dos días.

Michel Toumi: Hablabas antes de la escalabilidad de tu trabajo y una de las acciones que habías pensado para este año es lanzar un libro. ¿Será un libro sobre copywriting? 

Rafa Moya: Pues no. No es un libro sobre copy, realmente es un libro que viene de uno de mis antiguos proyectos que te comentaba antes al principio, en la que tenía una lista de correo. Está indirectamente relacionado con el minimalismo. Yo estaba en su momento muy pillado por el minimalismo, el diseño minimalista, que me sigue gustando. Es un libro que escribí ya hace más de un año y medio, o dos años. Pero lo dejé ahí en el tintero y ahora es cuando he decidido sacarlo. Después de lanzarlo de manera digital, en el proyecto en el que lo tenía, he decidido reconvertirlo en libro, me di cuenta de que podría funcionar mejor en papel. Es un libro que realmente puede ser interesante para cualquiera, esté o no esté en el marketing online. Es un tema general, que sí va de ventas, pero no va de copy, ni de aprender copy, ni nada de eso. Le puede sacar utilidad cualquiera. Más allá de lanzar el libro en mi lista, el libro no está realmente enfocado a la gente que está en mi lista y quiera aprender copy, por esto mismo.

Algo que sí estoy pensando es documentar el proyecto de este libro. ¿Cómo lo ideé? ¿Cómo pensé que funcionaría mejor el contenido en papel? ¿Cómo montar una web para vender un libro que tú has autopublicado? Porque el libro no se va a vender en Amazon ni en ninguna de estas redes, el libro lo voy a vender yo. Lo voy a encargar a imprimir, lo voy enviar por correo seguramente también yo, voy a hacer todo. Lo que sí creo que puede ser interesante para mi lista es explicar cómo montar este negocio. El tema de la autopublicación creo que es una industria muy interesante en el marketing directo. Hoy día hay muchas posibilidades para ello. También las hay si quieres vender a través de una tienda online y que te lo publique la tienda con unos cuantos clics, pero creo que es todavía más interesante venderlo tú por tu cuenta. 

Michel Toumi: ¿Qué ventaja le ves al papel sobre el formato digital? 

Rafa Moya: Estamos completa y absolutamente saturados por información constante. En nuestros móviles, en nuestros ordenadores, todo el rato. Cada vez es más difícil siquiera leer un puñetero email completo. Algo te distrae mientras, y si no es algo digital, es algo de tu vida personal. Entonces, cuando tú te centras en leer un libro, si has decidido ya que vas a leer un libro, sabes ya que es una tarea que, entre comillas, tú te autoimpones y te abstraes de todo y te centras en leer ese libro. Como evitas las distracciones, asimilas mejor la información del libro. Y luego, aparte, el libro está un poco enfocado como una especie de mini manual. Viene muy bien tenerlo a mano impreso, por eso yo creo que va a funcionar mejor que cuando ese contenido pensaba lanzarlo online en una especie de web, donde accedías de forma privada para consumir todo el contenido. En el libro lo puedes leer todo del tirón en una tarde, y en la web podías tener interrupciones por todos lados. 

Michel Toumi: Una idea que seguramente celebraremos quienes te seguimos desde no hace tanto tiempo, es que harás un recopilatorio de tus mejores correos. Es uno de esos proyectos que tenías para este año. Eso me imagino que sí, que será en formato digital. 

Rafa Moya: Sí, al hilo de querer lanzar este libro en papel pensé «oye, ¿y si lo hago también con mis emails?». Recopilo algunos de mis emails más didácticos, los imprimo y otro libro. Pero después pensé que no, que probablemente sería mejor hacerlo de forma digital. Una de las ventajas de escribir muchos correos es que generas mucho contenido. Tuve una época en la que cada correo explicaba conceptos interesantes de marketing o de copy, y que si los recopilaba todos para consumirlos en un ebook, o incluso en sus inicios en un libro de papel, pues realmente tenía ahí un mini curso básico bastante interesante de copy y marketing. Son emails que yo he enviado a mi lista y hay mucha gente que ha llegado nueva que no los ha leído, así que podría aprovecharse de ello. Probablemente lo lance de forma gratuita. No es algo que piense monetizar, realmente son emails que ya envié en su momento, y algunos los destacaré de forma individual para que se consuman como un artículo, y el resto quizá los haga y comente en un recopilatorio, en un ebook probablemente. Quiero tener un poco de todo, papel, podcast, ebook, de todo, a ver lo que sale [risas]. 

Michel Toumi: De todo, y para completarlo además también quieres cambiar la web. 

Rafa Moya: Y cambiar la web. Eso en mí es natural. Cada seis meses o 12 meses quiero cambiar lo que sea que esté haciendo en la web. Porque esto de escribir, el copy y el marketing es algo que va contigo y evoluciona contigo. A medida que tú te vas transformando en un marketer diferente, más experimentado, o con el foco puesto en otras cosas, sientes que lo que escribiste hace seis meses ya no te representa y querrías expresar tu marketing de otra manera. Esto me pasa muy a menudo, igualmente dentro de otro año querré cambiar lo que sea que escriba ahora en los nuevos textos de la web. Pero sí quiero cambiar lo poquito que hay publicado cuando llegas, porque yo lo que quiero es que te suscribas a mi lista. No sé cuándo encontraré el hueco, pero lo voy a reescribir todo. Y, por supuesto, no voy a escribirlo sonando de manera típica. Algo loco saldrá.

Michel Toumi: Tienes previstas muchas cosas para ti, para tu marca personal y al mismo tiempo también llevas proyectos de clientes. ¿Cómo te organizas? ¿Cuál es tu rutina habitual de trabajo? 

Rafa Moya: Bueno, mi rutina habitual de trabajo es tener a una niña de 20 años que no me deja tener rutina de trabajo. 

Michel Toumi: De 20 meses, no la hagas tan mayor todavía [risas]. 

Rafa Moya: Perdón, de 20 meses, ojalá [risas]. Mi «despacho» es la habitación contigua de mi hija, así que mi rutina depende completamente de cuándo ella decida dormirse, cuando ella decida despertarse y lo que ella necesite. Si tengo que salir a comprar, salir a llevarla al médico o lo que sea. Pero digamos que mi día más habitual o «ideal» es no haberme dormido la noche anterior demasiado tarde. Para mi dormirme a las doce o a la una es un triunfo. Mi hija tiene unos horarios un poco raros y levantarme a lo mejor a las siete, siete y media. Levantarme tranquilamente, hacerme mi café. Darle una primera pasada rápida al correo para quitarme de encima lo más rápido, lo que pueda solucionar o leer en ese momento. Consumir rápidamente, quitármelo en esa pasada. Y luego ya empezar a escribir lo que sea que tenga que escribir ese día, sea algo para clientes, sea algo para mi marca, sea un email para la lista o sea un proyecto trabajando para mí, un producto digital. Después desayunar un ratito, hora, hora y media, cuando se despierta mi hija más o menos, que suele ser a eso de las 10:30 h. Y después retomar otra vez el trabajo hasta las 5 de la tarde aproximadamente. Ella se echa una siesta también. Después tenemos la cena, somos de los que cenamos temprano, y luego sigo trabajando el resto de la tarde noche, hasta las nueve media o las diez. Y ahí se supone que termina mi jornada de trabajo. Pero la verdad es que cuando tengo épocas muy liadas y muy cargadas, incluso después de esa hora sigo trabajando más. Y hay veces que me he acostado a la una, a las dos de la mañana, incluso a las tres de la mañana he llegado a enviar un correo a mi lista. ¡Este es el correo de hoy!, y la gente recibe el correo y mira la hora por curiosidad a ver a qué hora lo he enviado y ve las tres y cuarto de la mañana. «No sé si lo has enviado muy temprano o muy tarde». Si tengo que salir para hacer cualquier cosa, tengo la libertad de hacerlo, pero siempre voy supeditado a la improvisación. 

Michel Toumi: Hay copywriters que a medio y largo plazo piensan en trabajar para sí mismos, con sus productos, y dejar un poco a un lado el trabajar para otros ¿Es algo que también te gustaría hacer a ti en ese horizonte temporal?

Rafa Moya: Eso es muy tentador porque tú te pasas la vida haciendo crecer otros negocios y llega un momento en que quieres hacer crecer el tuyo propio, no depender de que te contraten los demás. Entonces sí, claro, es algo que está en el horizonte, pero es fácil caer en el error también de que empiezas en esto y al añito ya estás levantando tu marca y forrándote vendiendo infoproductos, y esto no es así. Si quieres hacerlo bien, no puedes saltarte toda la fase de «soy alguien que acaba de empezar», y entro en el mercado como un pro y directamente ya hago crecer mi marca y vendo de todo a todo el mundo. Eso es algo que lamentablemente lleva su tiempo en cualquier tipo de arte, cualquier tipo de cosa que tú tienes que crear y que te vuelvas bueno con la práctica. No puedes esquivar esto. Tienes que darle su tiempo, tienes que equivocarte muchas veces y crear mucho contenido no tan bueno para al final volverte lo suficientemente bueno como para pensar en levantar tu marca. Lleva su tiempo, dependerá de cada persona. Normalmente no hay un atajo que puedas saltarte, y empezar a forrarte vendiendo historias y centrándote en tu marca. Pero sí, en el horizonte sí que está.

Michel Toumi: Rafa, alguna vez en tus correos has dejado traslucir que tienes un fondo cinéfilo y amante de la literatura muy marcado. Incluso antes mencionabas que al principio te dedicabas o te gustaba el mundo de los videojuegos, que también es una manera diferente de contar historias. Cuéntanos un poco esta faceta.

Rafa Moya: Cuando empecé hace muchos años en esto de Internet, primero era simplemente un usuario que consumía contenido, pero luego me dio por aprender a crear mis propias webs, y la primera web que hice y que de hecho se volvió bastante popular, en plan de que llegó hasta las mil visitas diarias, iba realmente sobre un videojuego. Mi aspiración en aquellos momentos era trabajar como escritor en Internet, pero yo me veía siendo un típico escritor gafapasta, columnista, que escribía una crítica sobre una película, un videojuego o lo que sea y se quedaba ahí tan ancho y a por la siguiente, a por el siguiente producto audiovisual que consumir. Esa fue mi idea y al final mira cómo he acabado, en Internet.

Pero sin embargo ahí está mi trasfondo cinéfilo, de ver muchas pelis (nunca he dejado de hacerlo). Me encantan las pelis y videojuegos, sí que es una de mis fuentes de inspiración, porque al fin y al cabo son muchas historias. Son argumentos o escenas que luego puedes aplicar al marketing, que te sirven para introducir algo, para hacer un chiste, para ser un poquito diferente, dar tu opinión sobre cosas o para escribir una sencilla carta, o algo así. Para mí es una gran fuente de inspiración y me gusta mucho un escritor guionista que se llama Charlie Kaufman. Me encanta ese tío, lo adoro. No sé si has visto alguna de sus películas. Es famoso sobretodo por la peli, que aquí tradujeron como Olvídate de mí, con Jim Carrey, aunque el título original era Eternal Sunshine of the Spotless Mind. U otra como la de Quiero ser John Malkovich, guiones súper locos, que te descolocan completamente del típico argumento de una película. Y el tío lo hace como nadie. La más reciente que ha sacado es Estoy pensando en dejarlo, que está en Netflix. No son películas o guiones fáciles de consumir, son muy densos, muy complejos, que requieren tu atención, tienes que estar estudiando lo que estás viendo, por qué ocurre esto, por qué ocurre lo otro, o cambian en el segundo visionado. Merece mucho la pena para inspirarte y saber cómo pensar fuera de la caja y ser más creativo. Un poco para romper la cuarta pared. 

Michel Toumi: A veces un poco el trabajo del guionista es como el del copy, que el mérito se lo lleva el director de la película y se recuerdan las películas que tú has dicho muchas veces asociadas al director, no al guionista. 

Rafa Moya: Exactamente. Y la gran parte del éxito de la película, muchas veces es el guión. Incluso las películas que están basadas en un libro, los libros tal cual no funcionan en formato audiovisual. La traducción libro a guión es compleja, es difícil, y por eso el guionista que es capaz de coger un libro, que en esencia es genial lo que cuenta y cómo lo cuenta en formato literatura, llevarlo de la ficción al campo audiovisual, traducirlo en un guión, es muy complicado. No funciona así como así. Y este tío es un crack. También como escritor y creador, pero también trasladando obras muy particulares al mundo del cine. Y sí, es una de mis fuentes de inspiración, sin duda. 

Michel Toumi: ¿Y tú has pensado en escribir ficción? 

Rafa Moya: Lo he pensado alguna vez, la verdad. Pero quizá dentro de unos años. Ahora mismo no me lo planteo. En cuanto a libros consumo más no ficción que ficción. Lo que me suele pasar con los libros de ficción es que primero veo una película que me ha gustado mucho, y entonces descubro que está basada en un libro, y luego quiero leerme el libro también. Esto me ha pasado con la de Estoy pensando en dejarlo, de Kaufman, precisamente. Está basada en un libro de Iain Reid, que se llama igual, Estoy pensando en dejarlo (I’m Thinking of Ending Things). Tiene que estar genial el libro sólo por haber visto la película y pensar en cómo diantres el tío éste planteó lo que luego Kaufman tradujo en la película, me lo quiero leer solamente por esto. En mi caso siempre suele ser al revés, vengo de películas u obras audiovisuales y acabo en el libro de ficción. 

Michel Toumi: En este programa preguntamos a los copywriters que nos dejen una pregunta para el siguiente invitado. La anterior persona que ha estado aquí ha sido Ana Miller y te deja esta pregunta. Son en realidad tres preguntas que podemos asociar en una, y dice así. ¿Crees que el copywriting es una profesión como otra cualquiera? ¿O es necesario tener verdadera vocación para escribir? ¿Es una profesión vocacional? ¿Nos elige o la elegimos? 

Rafa Moya: Como todo en la vida, dedicarte a lo que sea que te dediques al final es una elección. La vida son pequeñas y grandes decisiones que vas tomando a medida que te pasan cosas. Y como te conté al principio, elegí el copy como podía haber elegido cualquier otra cosa. En su momento me cuadraba el copy y creo que en principio dedicarte al copy es una elección que tú haces en un momento dado, en determinadas circunstancias de tu vida. No sé, creo que si llegas al mercado pensando que el copy te ha elegido a ti y que tú has nacido copywriter y te tienes que dedicar a esto, es un poco creer en el determinismo. Yo creo que el copy es una elección. Ahora bien, si eliges el copy es porque tú sientes que se te puede dar bien. Como he explicado antes si ese porcentaje de 80/20 de vendedor y escritor lo puedes manejar bien, o crees que tienes la habilidad por encima de la media para dedicarte a esto, entonces crees que funcionará y eliges hacerlo. Pero sí, en definitiva creo que es una elección. Ahora te va a ir mejor o peor según tu capacidad para ello, depende, es un poco personal. No vengo aquí diciendo que el copy me ha elegido y soy copywriter porque era mi destino o algo así. El copy es una elección que se hace. Tú te lo curras, tú te lo trabajas y te conviertes en copy si lo eliges y decides afrontar todo lo que ello conlleva. 

Michel Toumi: ¿Y qué pregunta dejarías tú a la siguiente persona invitada? 

Rafa Moya: Es un tema que saqué a relucir en mi propia lista de correo. Envié un email al respecto de esto y sí que me gustaría que algún compi me comentara su opinión. Es el tema de la ética en el copy. En el mundo del copywriting, como en el mundo del marketing en general, por desgracia, pues hay circunstancias en la que tienes que pensarte si es ético lo que estás haciendo. Porque en el mundo de la respuesta directa y la publicidad, hay industrias, como por ejemplo de los suplementos alimenticios que te venden una solución magnífica porque te tomas una botellita de algo y entonces te vas a curar de cualquier historia que tengas, y hay cartas de venta kilométrica vendiéndote ese producto. Normalmente lo hacen vendiéndoselo a gente mayor, que entre comillas se creen ese placebo, y es una industria que genera millones y millones de euros.

Entonces, como copywriter ¿es ético para ti pensar que debes escribir para vender algo que sabes a lo mejor que no hace nada? Y aplicándolo un poco al tema de los negocios online, ¿debes escribir para vender un curso de 5000 pavos, que sabes que el contenido que incluye está gratis en internet y que te vende un cambio de vida brutalísimo, que como he explicado al principio no se asemeja mucho a la realidad de lo que es el emprender, y montártelo online, es ético participar en ello? Yo ya lo comenté en mi lista, pero bueno, me gustaría que algún compañero más lo explicase. 

Michel Toumi: Muy bien, Rafa, llevamos ya más de 50 minutos, recuérdanos donde la gente puede encontrarte. 

Rafa Moya: Mi principal vía de contacto es respuestadirecta.com. Es mi web con mi lista de correo. Si quieres contactarme lo mejor que puedes hacer es suscribirte y responder a un correo mío, porque no tengo ni formulario [risas]. Ahí pueden enterarse de todas mis movidas. También estoy en LinkedIn, si me quieren buscar, pero ya saben dónde van a ir a parar [risas].

Michel Toumi: Para terminar, me gustaría que nos contaras qué es para ti, ya personalmente, ser copywriter, y qué es lo que más te gusta de esta profesión. 

Rafa Moya: Bueno, como toda profesión en la que te dedicas a escribir, digamos que optas a la famosa vida del escritor, esa que te permite vivir con un portátil, una conexión a Internet en playas por ahí perdido por el mundo, o en tu casa si quieres en pijama, que la gente que hace copy y vende cursos sabe muy bien qué es lo que tiene que vender para que compremos. Pero luego, según las circunstancias de cada uno, te encontrarás en una realidad u otra. Pero sin duda, al menos el tema de administrarte tú mismo el tiempo y trabajar donde puedas o quieras, es algo muy atractivo del copywriting, o cualquier otro oficio en el que te dediques a escribir, como si escribes novelas. ¿Por qué me llena? Bueno, aunque el copy es venta pura y dura, también es marketing, también es marca personal, también te permite desarrollarte, te permite expresarte, te permite compartir tus inquietudes con los demás, transmitir tu personalidad, mientras a su vez vendes cosas, y eso está genial, hacer las dos cosas a la vez: transmites, comunicas, te autorealizas y además facturas. Está muy bien, genial [risas].

Michel Toumi: Muchas gracias Rafa por contarnos esta faceta artesana que buscas en el copywriting, te seguiremos a la tecla y al micro. Ha sido un placer tenerte aquí y mucha tinta para este 2021, lleno de retos. 

Rafa Moya: Mucha tinta. Gracias por invitarme y enhorabuena por el podcast y a seguir así, dando caña. 


Pregunta que deja Rafa para el siguiente invitado

«¿Debería un copywriter ser ético y renunciar a vender aquello en lo que no cree?».


Enlaces de afiliados

En la sección de libros verás que, siempre que sea posible, habrá dos enlaces: uno a Todostuslibros.com, de la Confederación Española de Gremios y Asociaciones de Librerías, y otro a Amazon. Siempre que puedas, compra en la librería de tu barrio o localidad.

Cualquier enlace con un asterisco (*) indica que se trata de un enlace de afiliado. Si haces una compra siguiendo ese enlace no pagas más y yo podría llevarme una comisión (ver aviso legal).


No te pierdas ninguna entrevista

Estas han sido los últimas entradas en la sección Detrás del teclado:

Apúntate a mi lista para no perderte ninguna entrevista y escríbeme para sugerir nuevos invitados, preguntas que te gustaría escuchar o cualquier otro comentario sobre el programa 😉

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *